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1 - IV
: Son días de danzón;
ayer, Alejandro me presentó a Jaime, uno de los grandes bailarines
de danzón aquí en D.F., y desde entonces estoy más
orientado. Esta noche estuve en el Salón Los Ángeles;
mañana pienso ir al Colonia. Las orquestas,
la gente (mayor de 40 años) bailando.
Muy chivo.
Regresó María Paula ayer, con unos colores & pinta
de habérselo pasado bien.
Hoy me desperté a las 5 y quedé con Alejandro: fuimos
a su oficina para solucionar el problema de disquete para mi tesina.
Más o menos lo solucionamos, gracias a Francisco.
Hoy hubo almuerzo de despedida en el Ateneo, con María Teresa,
Leonor, Felipe, Alex & el suizo Marco. Gran charla moderada
por Marco acerca de los exiliados. El abuelo de Alejandro era un
soldado republicano que se casó con una indígena de
Guadalajara al llegar a México. Después del vino,
de los tacos de cochinita pibil & del licor de melocotón,
me fui a a dormir una siesta al auditorio del Ateneo, tirado sobre
el estrado & envuelto en la manta que cubre el piano.
3 - IV : Salón Los Ángeles el martes, Salón
Colonia ayer miércoles.
El día fue intenso. Salí por la mañana &
fui a comprar danzón al Gandhi de Miguel Ángel de
Quevedo, al Discolandia de Bellas Artes & al Gandhi de la Alameda.
También me llevé un disco de Rasahaan Roland Kirk.
Luego llegué al Ateneo; estaban Marco & Leonor. Con Marco
nos fuimos al Nivel, donde teníamos cita a las 2 con Alex
y Francisco. Primero pasamos por Correos & mandé los
2 libros a Sarah & a Mirna, & la carta a Omar.
En el Nivel estaba también el padre de Alejandro. Tuvimos
una charla divertida & interesante acerca de Europa, de sus
problemas (el racismo, por ejemplo). El padre de Alex fue el moderador,
hacía las preguntas. Nos tomamos una buenas chelas heladitas,
una botanas imponentes (arroz con pollo). Cuando salimos, empezó
a llover. El metro Zócalo estaba totalemente atascado de
gente, así que agarramos por el túnel que lleva a
Pino Suárez. Ahí nos dejó Marco (que tenía
una entrevista con unos viejos exiliados en el Ateneo Español).
Nos fuimos al Mercado de Sonora. Mucho animalito pobre, muchas sortijas,
& hierbas & incenso & todo tipo de ustensilios. Luego
fuimos a buscar flores para Leonor al mercado Jamaica. Conseguimos
componer la bandera republicana & cuando llegamos al Ateneo
pillamos a Leonor justito en el momento en que se iba para casa.
Dentro estaba Marco, desesperado porque la entrevista había
resultado desastrosa... Me lo llevé a la cantina del Hotel
Isabel, de película, escondido en la entrada, donde nos tomamos
un tequila, & ya mucho mejor nos fuimos para el Salón
Colonia.
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¡Danzón
del bueno!
Y qué ambiente, qué parejas de viejos más chingonas;
ahora, como de costumbre, ahí éramos unos bebés
marcianos... Pero a mí me sacó a bailar una señora
muy amable, pese a mi timidez. Hablé con Jaime & Rosita
(los grandes bailarines) ; también con la maravillosa pareja
de Coyoacán & de Danzón, que se encontraba
ahí. Y pude felicitar al timbalero con más swing de
todos los que he visto. Hasta me llevé el disco.
Regresamos en taxi. Marco se puso a divagar acerca de la vida, que
hay que aprovecharla, que él tiene que regresar a México,...
El taxi me dejó en Teculiapan.
Hoy hice mis maletas, & me fui. María Paula se quedó
un poco triste de haber regresado de viaje & de quedarse sola
en casa.
(México-Houston)
Cette nuit, bien sûr, j'ai fait un rêve compliqué
dans lequel intervenait le danzón : je me réveille,
je me rendors & dans un sommeil très léger je
tiens un catalogue, je considère un par un, très petit
à petit, & de façon bureaucratique, des danzones
bien vieux (j'ai devant les yeux des fiches en carton à remplir
; elles défilent, ce sont les danzones, qui défilent,
lentement).
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